De paso por Bilbao

He estado una semana en Bilbao por circunstancias familiares. En el tiempo libre, me propuse observar el biorritmo nacionalista in situ para lo cual he buscado por la ciudad las últimas elaboraciones de la imprenta batasuna, he visitado algún batzoki y me he dedicado a la lectura de la prensa nacionalista. He aquí lo encontrado.

Dentro de la nueva cartelería batasuna diseminada por toda la ciudad, destaco dos composiciones. En un remake de un viejo clásico filoetarra, se exhiben pequeñas fotos de todos los presos. El encabezamiento dice: “Estatus politikoa orain” -Estatus político ahora-. En el pie de página, se reclama: “Amnistia eta askatasuna” –Amnistía e independencia- En uno segundo, donde expresamente aparece el anagrama de la ilegalizada batasuna, ondean una ikurriña de grandes dimensiones flanqueada por una bandera Navarra más reducida, como si de un brote de la primera se tratara.

Como ya dije, también he reiterado el picoteo en el batzoki y la lectura del Deia. Lo primero no supone ningún esfuerzo porque los peneuveros son proclives a la buena mesa y a las comodidades. En este sentido, me pareció curioso que en la convocatoria del Aberri Eguna se especificara con tipografía destacada que la carpa era climatizada. En el diario afín al partido de Arzalluz he descubierto:

1.- Que el par francés del PNV ha emprendido una ambiciosa campaña de propaganda en Iparralde aprovechando la coyuntura favorable. El lema, creo recordar, era Zu zara herria –Tú eres el pueblo-.

2.- Que la portada del miércoles destacaba en titulares el resultado de una encuesta en la que la mayoría abrumadora de los vascos consideran el alto el fuego como un paso insuficiente para la solución del conflicto: es necesaria la normalización política y el respeto a la soberanía vasca.

3.- Que asimismo, en doble página principal del mencionado día, se entrevista al máximo responsable de una institución de ideario nacionalista cuya misión es la difusión del euskera en Navarra. En las entradillas y antetítulos se insiste en el lamentable estado en que se encuentra esta lengua a causa del gobierno regional e insta a una actuación coordinada y urgente para modificar el statu quo.

4.- Que, a pesar de que Imaz declare la ausencia de vínculo entre la paz y la autodeterminación, son legión los nacionalistas desde Ibarreche hasta Urkullu que instan a avances concretos inmediatos hacia el sueño independentista. Se trata una vez más de su usual práctica de las cinco paladas: si montado en la canoa das una por un lado y cuatro por otro, ¿cuál es realmente tu rumbo?

En el Gara, altavoz de los proetarras, hay muchas ganas de “internacionalizar” el conflicto y mucho cura Reid bendiciendo los pasos abertzales. Los de EA ven inaceptable que las Cortes españolas deban refrendar los acuerdos tomados en el terruño y, de vuelta al mobiliario urbano, las juventudes de Madrazo, recuerdo que forma parte del gobierno, aportan sus coloridos carteles con banderas republicanas donde se pide la autodeterminación.

Con este panorama, ¿qué hacemos con aquellos que pagaron la factura del equilibrio inestable de la transición en el modelo autonómico? Me refiero a todos aquellos vascos que renunciaron tácitamente a ver a las selecciones españolas jugar en sus estadios o polideportivos, a ver la vuelta ciclista por sus calles, a que la bandera de su país ondeara en el balcón de su ayuntamiento. Algunos pertenecieron a determinados partidos o instituciones al precio de su vida, tranquilidad o carrera profesional, o en condiciones casi de clandestinidad; muchos optaron por amputar esa dimensión de su existencia. Hablo de forasteros en su propia tierra que observan como muchos niños insultan a otros cuando se tropiezan o exhiben su torpeza con el apelativo de español. Sí, me refiero a aquellos que vieron expandirse el nacionalismo por doquier cuando saben que es un invento de anteayer en la Historia; les ha tocado ser sus víctimas cotidianas y los testigos involuntarios del incumplimiento frecuente de multitud de leyes que eran salvadas por la vía de los hechos consumados. Ellos son los que si, como ejemplo, desarrollan software para el Gobierno Vasco reciben la consigna de no emplear en ninguno de los menús la palabra España. Todavía no se han marchado a Madrid, Levante o Andalucía, ¿deben hacerlo?

Pues lo que me queda claro es que el nacionalismo vasco en todo su repertorio quiere las Zazpiak-bat, la Euskal Herria de los siete territorios. Y la quieren prontito pues se les ha avivado el apetito. No se van a contentar con cuatro migajas condescendientes de Rodríguez Zapatero y Pérez Rubalcaba. Tienen buen saque y quieren todos los platos como en el menú de las sidrerías, desde el chorizo a la sidra al chuletón, desde Navarra a Bayonne.

4 comentarios:

Luis de Amézaga dijo...

¡Bienvenido! El blog se enriquece con tu presencia. Adelante.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
rojobilbao dijo...

WELCOME!!

Ian Curtis dijo...

"'Amnistia eta askatasuna' –Amnistía e independencia-"

Askatasuna es más traducible por 'libertad' (si no quieres manipular, claro está).
Cuando los nacionalistas hablan de independencia lo hacen con 'independentzia', un hispanismo, como tantos hay en el vascuence (mal que les pese a ellos).