Tristemente

Tristemente se va vaciando el callejón.


1 comentarios:

Oudeis dijo...

"Hijos de nuestro barrio" -lo único que he leído- me atrapó. Múltiples caras del bien y del mal, fluidamente, sin amargura ni denuncia; más bien, diría, con la serenidad de quien no se desespera ante la experiencia de que el mal, una y otra vez, triunfa.

No llegué a saber hasta mucho tiempo después, lor referentes de los diversos relatos. Incluso, cuando me dijeron que era evidente, me costó relacionar los personajes históricos con la narración. Quizá esa ignorancia fue una suerte.