Las manifestaciones, claras

Todos estamos contra ETA, yo no creo lo contrario, aunque muchos sí que lo creen, no me convencen. Lo que no me gusta es que me cuenten cuentos chinos. Las manifestaciones de hoy son contra ETA, pero sobre todo son un discurso que pretende hacernos creer que ETA es invencible y sólo negociando se disolverá. Y yo en ese plan no me manifiesto 1º porque la experiencia ha demostrado la falsedad del aserto, ETA no se rinde si no se le da lo que pide, o lo que es lo mismo, jamás se rendirá; y 2º porque de la misma manera que pretender flirtear con una persona que sólo se excita violando, es absurdo, pretender llegar a acuerdos razonando con quien sostiene que el español bueno es el muerto o el que sólo pisa Euskal-Herria de visita relampago es una GILIPOLLEZ.
Por desgracia a ETA sólo se la derrota por medio de la policia y la cárcel.

2 comentarios:

Argonaut dijo...

Yo no estoy seguro de que todos estemos contra ETA. Tengo la sensación de que la pequeña llama de legitimidad que la izquierda siempre ha guardado en lo profundo de su corazón, y que se había mantenido callada y discreta a causa del crimen sistemático, ha salido a la luz y crecido en cuanto se ha presentado una excusa para sortear la mala conciencia que provocaba la violencia: la negociación, el diálogo. Para la delirante cúpula de poder que padecemos, ETA forma parte de su mundo, y a los familiares, por muy mal que se hayan portado, siempre se les termina acogiendo.

a. gil dijo...

Entro en lo sustantivo de la manifestación de Madrid, la que vi desde la ventana de la casa de unos amigos.

Por aquello de lo sustantivo me referiré a: género y número. Género chico cutre, y tratándose del Madrid de Chueca..., y los coros desentonados y desequilibrados; las voces masculinas doblaban o triplicaban a las femeninas. ¿Que dirá Zerolo sobre la paridad?.

El número ¡ay el número!.
Se recurre al contador para saber desde dónde hay que empezar a exagerar. Cuando se llena el teatro no se afora, ya se sabe. Como tampoco hizo falta estimar los asistentes a las manifestaciones contra la ETA por el asesinato de Miguel Ángel Blanco porque estaba todo el mundo.