La culpa del Papa

Acusa Nasser, en un comentario al post anterior, al Vaticano de acabar con todas las organizaciones católicas que se enfrentaban al nazismo para poder firmar el concordato.
Creo que es de justicia desenmascarar las falsedades que se vierten contra la politica vaticana de aquella época.
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Estimo que es una opinión que no se corresponde con la realidad el afirmar que la Santa Sede haya tenido la menor influencia en la toma del poder por parte de Hitler; así como tampoco en la desarticulación del partido del Centro. El 30 de enero de 1933 se vio claramente que las últimas medidas tomadas por las autoridades de la feneciente República de Weimar para superar la crisis económica, política y social no habían dado ningún resultado. Estas crisis habían hecho colapsar las instituciones democráticas y parlamentarias en pocos días, y ese mismo 30 de enero el presidente Hindemburg venció sus últimos escrúpulos nombrando a Hitler como Canciller del Reich. Si bien en las últimas “elecciones libres” del 5 de marzo de 1933, Hitler y su NSDAP no obtuvieron la mayoría absoluta de votos de los electores, el acuerdo con el DNVP (Deutsche Nationalevolkspartei) le concedió la mayoría parlamentaria; lo cual, entre otras cosas, le permitió recibir poco después la “ley de plenos poderes” (24 de marzo de 1933). Tal ley, en la práctica, concedía al gobierno del Reich la atribución de suspender las garantías constitucionales, y de emanar leyes por sí mismo, sin contar con el Parlamento. Ante este panorama, mal y mal puede decirse que el partido Zentrum o la Iglesia tuvieran algún influjo, y mucho menos el concordato posteriormente firmado, en la caída de las instituciones republicanas. Cuando el concordato se gestó (abril-julio de 1933), Hitler tenía ya en Alemania todo el poder en sus manos. Más bien podría decirse a la inversa: El voto favorable del Partido del Centro impulsó a la Iglesia a aceptar el Concordato que Hitler proponía antes que causar tal situación.
Debe tenerse en cuenta –y esto es trascendental– que el ofrecimiento de hacer un convenio bilateral partió, no del Vaticano, sino del Gobierno alemán, quien a través del Vicecanciller Franz von Papen hizo la propuesta formal a la Santa Sede el 10 de abril de 1933; rechazar esa “mano extendida” habría sido sumamente peligroso para la Santa Sede que debía velar por la integridad de la Iglesia en Alemania, que, ante un gobierno dotado de una “ley de plenos poderes” tenía todo el poder en sus manos y quedaba jurídicamente desprotegida.
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2º Pío XI en su encíclica Mit brennender Sorge, fechada en 1937, condenó el nazismo, por lo que Hitler ordenó a Reinhard Heydrich, jefe de la Gestapo, que incautara y destruyera todas las copias del mismo.
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3º Sobre si los Papas debieron excomulgar a Hitler o ser más duros en sus posturas recurro a la opinión de tres ilustres:
a) Robert Kempner, fiscal en los juicios de Nuremberg "cualquier acción de propaganda de la Iglesia católica contra el Reich de Hitler no sólo hubiese sido suicida [...] sino que habría apresurado la ejecución de todavía más judíos y sacerdotes."
b)El profesor judío Pinchas Lapide, que fue cónsul de Israel en Milán y director del servicio de prensa del gobierno israelí, es uno de los investigadores que han estudiado la actitud de Pío XII respecto a los judíos. Nos dice que "la conclusión más triste e intelectualmente más estimulante fue que cuanto más alto protestaba el clero holandés contra las persecuciones que estban sufriendo los judíos,sin duda con más fuerza que las manifestaciones hechas por cualquier otra jerarquía católica de las naciones ocupadas, más judíos -unos 110.000, el 79% del total- eran deportados a camos de exterminio".
c) el mismo profesor Pinchen nos relata la opinión de un judío que logró escapar a la deportación nazi en Roma en 1943. "Ninguno de nosotros deseaba que el Papa se pronunciase abiertamente. Todos éramos fugitivos y no deseábamos que se nos señalase. La Gestapo habría incrementado e intensificado su inquisición [...] Fue mucho mejor que el Papa guardase silencio. Todos pensamos entonces lo mismo y aún (20 años después) seguimos pensandolo."
No todo se hizo bien, pero desde luego la política vaticana fue cualquier cosa menos criminal.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

La actuacción del Papa durante la 2a geuuera mundial fué elogiada por la Union de Comunidades Judias de Italia (1955), el Congreso Judio Mundial y Golda Meier.

Y los que la critican fueron compañeros de viaje de esa oraganzacion que estaba al servicio de la Union Sovietica: el pais que entregó judios a los nazis.

Embajador en el Infierno dijo...

Me parece que esta entrada está muy clara y bien argumentada. Muchas gracias.

Anónimo dijo...

Ahora vamos a ser partidarios de la política de apaciguamiento. Si no decimos nada morirán menos millones de judíos... No amigos, la Iglesia Católica tenía fuerza en Alemania e Italia para mucho más. ¿No son repugnantes las imágenes del Papa bendiciendo a los soldados fascistas antes de ir al combate?

No niego que la Iglesia Católica era hostil al nazismo. El mapa electoral es muy significativo.
Pero en un momento determinado, cuando Hitler ya había alcanzado el poder, el Vaticano desarticuló las organizaciones católicas que podían haber hecho frente al nazismo. El concordato establece que los sacerdotes no se mezclarían en política, y esa fue la excusa para desarticular las organizaciones católicas.

Es inegable que el Vaticano participaba del antisemitismo que reinaba en Europa, la vieja historia del pueblo deicida. Incluso sus alegatos en favor de los judíos eran antisemitas.

rojobilbao dijo...

1º apaciguamiento es un cosa, lo que hizo el Vaticano otra.Ayudar calladamente a lso judíos a huir no es apaciguamiento. Como tampoco lo es escribir una encíclica contra el nazismo.

2º Salvar judíos y además tantos siendo antisemita es dificil de narices, pero para nuestro anónimo es claro y evidente.

Anónimo dijo...

Algunos de los salvadores judios mas heroicos fueron antisemitas furibundos. Por ejemplo una Polaca que dijo: 'no me gustaban los judios antes durante, y después del Holocausto'. O otra que fundó un movimineto para la expulsion de los judios de Polonia.

Ambas son ahora "Justas de las Naciones".
(Fente: el libro "Los Justos" de Martin Gilbert).

Y ahora para violver al tema de RojoBilbao. Son los antisemitas los mas furibunods los que quieren el exterminio de los Judios por Arabes interpuestos los que mas apuntan al antisemitismo de la Iglesia Catolica.

Rafael B. dijo...

Esa forma de leer la historia, desde un presupuesto concreto: la Iglesia es mala y malamente pudo hacer algo bueno durante el ascenso y cenit del nazismo. Así va a ser muy difícil que ningún argumento, por claro que sea, sirva para nada. No hay peor sordo...
Este último argumentario de antisemitas fundando organizaciones de ayuda a los judíos es un ejemplo de como se puede llegar a la memez de forma sublime. Además no tiene relación con lo que se está hablando, pero ensucia el panorama en el sentido que le interesa al anónimo de turno.
En fin. Para qué insistir.

Embajador en el Infierno dijo...

Rafael, totalmente de acuerdo contigo y añado: cuando la Iglesia se mete en cuestiones temporales, es porque se mete en cuestiones temporales, cuando no se mete es porque no se mete. Y al final el problema es como hacer para tapar las vergüenzas de los que verdaderamente tuvieron responsabilidad y medios, y no hicieron nada de nada, o sea las hermosas "democracias occidentales".

Anónimo dijo...

Yo diria mas bién que las verguenzas que se trata de tapar son las de las famosas democracias populares. Al fin y al cabo no hay holocausto sin la drrota de Francia en 1940 y a esta ayudaron tanto kla Union Sovietica como sus lacayos comunistas.

Y por cierto las dmeocracias occidentales no entregaron judios a Hitler, los comunistas sí.