Lo dicho hace 2000 años

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: -«El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: "Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido." Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: "¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?" Le respondieron: "Nadie nos ha contratado." Él les dijo: "Id también vosotros a mi viña." Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: "Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros." Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: "Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno." El replicó a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿0 vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?" Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.»

Evangelio según san Mateo 20, 1-16

¡Toma convenio colectivo!

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Los jornaleros que protestaron, claramente eran socialistas.

Nunca sobra recordar que las cosas tienen el valor que un contrato libre entre personas o entidades le den.

Milius dijo...

¿Qué diría un democristiano (disfraz favorito de los socialistas de derechas) de esto?

framling dijo...

Que quieres que te diga, el propietario tiene derecho a hacer eso, por supuesto, lo que no cuenta la historia es que al día siguiente no encontraría jornaleros dispuestos a trabajar por la mañana, ni al mediodía, en cambio a última hora de la tarde estarían todos en la plaza para trabajar una hora a cambio de un denario, y jugar con la vendimia en la que la uva se estropea en pocos días es peligroso. Pero para eso está el mercado para echar a los empresarios necios que no saben gestionar, el problema sería que el propietario fuese primo del alcalde y empezase a hablar de paréntesis del mercado y regulaciones en la venta de vino que le permitiesen sobrevivir a su nefasta gestión.

Anónimo dijo...

¿Por un puto denario ir a la viña? Que vaya un negro. Yo me quedo en el bar que para eso cobro el PER.

Alfredo dijo...

¡muy buena entrada! Para mí la Cristiandad es indiscutiblemente capitalista, por mucho que los "progres" y otros "modernos" de esos con perforaciones y tatuajes digan que Cristo era socialista. ¡NO LO ES!

Fíjese usted que ayer...cuando me paseaba por la Pza Colón (Madrid) estuve charlando con un conocido de mi empresa: hablabamos de negocios, inflación, y soluciones, etc. Yo, en mi línea como siempre, dije que hay que restringir el acceso al crédito, y subir los tipos de interés drásticamente. También dije que los inmigrantes son una carga para las arcas públicas: lo siento pero no soy políticamente correcto y aunque hay muchos inmigrantes trabajando, ahora hay muchos cobrando el paro.

De repente sale una chica con su novio (los dos tenían aspecto algo sucio, algunos "piercings" y por lo general algo desaliñados pero no sucios sino mas bien "indie/grunge." Bueno la chica me espeta: "seguro que la ecuatoriana que limpia tu casa la explotas"...le respondí: no, porque con analfabetas sociatas como tú no hace falta contratar a ninguna chica de fuera...hay tantas victimas de la LOGSE que ya tengo una bolsa entera de candidatas."

Bien: el chico entonces me grita, "eres un fascista pijorro"--le pido que me de su nombre y se niega a dármelo mientras se metia en la boca del metro...

así es la izquierda: rancia, mal educada, poco aseada y por lo general aliada de asesinos como el Che. No soy del PP porque sigue girando hacia el famoso "centro" pero me gustó bastante el discurso de Pablo Casado, presi. de NNGG del PP (discurso del sábado).

Anónimo:

A esos que cobran el PER son los primeros que deberían ir a la viña como requisito para cobrarlo.

Framling:

estoy más o menos de acuerdo con ud aunque yo añadiría que todo se complementa: Tienda que cierra por una huelga por ejemplo...siempre tendrá como "esquirol" a la tienda de enfrente...y eso es lo que hace falta: por cada vago, un esquirol.

Saludos

Embajador en el Infierno dijo...

Ni Jesucristo fue el primer Marxista, ni tampoco el primer liberal. En serio.

Alejandro De Llano dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alejandro De Llano dijo...

Hablas con mucha razon embajador. Querer atribuirle a Dios afinidad o complicidad con una ideologia o politica mundana es aparte de descabellado, blasfemo.

Alfredo dijo...

Señor de Llano:

Su explicación es válida para ud. no para mí. Le recuerdo que después de la revolución liberal, el clero, ustedes, ya no tienen un monopolio sobre la palabra de Dios y cómo interpretarla. Los ultamontanos como ud no tienen cabida en el liberalismo de verdad (y mucho menos en el liberalismo español). Dios = lo que yo interprete NO lo que diga el "santo padre". Si ud. piensa que es blasfemia, es su problema pero no pretenda imputar sus convicciones a los demás.

Embajador:

Ni sé quien fue el primer liberal ni me interesa mucho la verdad. Sólo me interesa, hoy, que "red liberal" sigue siendo "red DRH" = red compuesta de ultramontanos en su gran mayoría, y anarquistas frikis como Rallo.

Hay algunos blogs que merecen la pena...se pueden contar en una mano.

Saludos

rojobilbao dijo...

Atribuir a Jesucristo la condición de liberal es tanto como pretender que Napoleón era partidario de la Unión Europea. No existiendo el liberalismo se hace complicado (más bien absurdo) pretender dar a Jesucristo tal condición.Pero lo cierto es que el liberalismo comparte muchas cosas (creo que las básicas) con la doctrina de Jesús (basadas en Jesús diría yo). Por ejemplo la parábola de hoy. O por ejemplo dar al César lo que es del César y a ...

No quiero dejar de recomendar el libro de Thomas Woods (católico) "Por qué el Estado sí es el problema".

Un saludo.

Alfredo dijo...

rojobilbao:

Nótese que no dije que era capitalista o liberal sino que no era socialista...

de hecho, los que le suelen atribuir condiciones políticas son los de la izquierda. A veces también se dice de broma. Por ejemplo "Dios es del PP"...aunque no tiene nada que ver.

Sí que estoy de acuerdo con eso de que hay más en común con el liberalismo como el libre albedrio por ejemplo y la parábola de hoy.

Saludos

octopusmagnificens dijo...

Jesucristo es un personaje mitológico, no histórico, y por atribuirle se le puede atribuir cualquier cosa.

rojobilbao dijo...

Ya, Sócrates, del que disponemos menos pruebas sobre su existencia es real pero Jesucristo no.

Aclarado, gracias por opinar.

Anónimo dijo...

Hombreeeee

Si me comparan el paraiso con trabajar de jornalero recogiendo uvas.... pa eso me hago moro que por lo menos tengo cincuentaitantas vírgenes. (que supongo que las sacarán de los abortos y los embriones congelados, porque si no no me salen las cuentas).

Amfortas dijo...

Buenas para llevar un poco la contraria trascribo parte de este link sobre la parábola. Entero está en http://servicioskoinonia.org/biblico/080921.htm:

"....En la parábola de los trabajadores descontentos con la paga se refleja el modo de actuar de Dios contrario a nuestra mentalidad utilitarista. El contexto de la parábola debió se la controversia de Jesús con las autoridades judías por su continua relación con personas de dudosa reputación como publicados, pecadores, enfermos, niños, paganos y mujeres. Precisamente aquellos que estaba considerados impuros y, por tanto, excluidos del círculo de santidad. Pero en el contexto de la comunidad mateana se percibe el conflicto producido entre los judeocristianos y paganos cristianos que confluyen en la misma comunidad. Era inaceptable que los recién conversos tuvieran el mismo trato de los que han pertenecido desde tiempos antiguos al pueblo elegido. Es claro que el encuentro entre judaísmo y cristianismo en el seno de una misma comunidad resultó bastante complicado. Así lo manifiestan otros escritos del nuevo testamento como la carta a los gálatas.

La parábola, narrada por Jesús, parte de un hecho real. El propietario representa a los terratenientes que a base de aranceles habían quitado las tierras a los campesinos. Así mismo, los desocupados eran los que lo habían perdido todo y se alquilaban por cualquier cosa para poder vivir. Por supuesto que había quienes siempre eran clientes fijos del propietario, es decir, aquellos a quienes siempre se les contrataba, y estaban los que iban apareciendo a última hora. La clave de la parábola no está en la actitud equitativa del patrón, pues el podría pagar como quisiera. Lo que llamó la atención a los oyentes es que haya preferido a los que no eran sus trabajadores (los de la última hora) sobre los que si lo eran (los de la primera hora). Situación incomprensible desde todo punto de vista.

El sistema religioso del tiempo de Jesús y de las primeras comunidades centraba la práctica religiosa en el mérito y la paga. La salvación se había convertido en un mercado de compra y venta. Jesús cuestiona a fondo esta mentalidad que tanto mal le ha hecho al pueblo. La salvación es don gratuito de Dios. Y la gracia tiene que ver con el amor misericordioso. Dios no maneja nuestros esquemas contables interesados y lucrativos. Para Dios, tanto los primeros como los últimos son objeto de su inmenso amor y misericordia.

Hoy tenemos que superar todo espíritu de competencia y codicia. Tenemos que superar sobre todo el «exclusivismo» que todavía late en el subconsciente cristiano: ya no lo decimos ni lo sostenemos, pero muchos lo siguen pensando; nosotros, nuestra religión, sería la única verdadera, y por tanto la superior, la definitiva, la insuperable, aquella a la que las demás religiones (¡y culturas!) deberán confluir... Si ya muchos han abandonado aquella visión veterotestamentaria de que «las naciones y los pueblos vendrán a adorar a Dios en Sión» -porque sociológicamente ya no parece previsible ni viable que el mundo vaya un día a ser todo él cristiano-, no dejamos de tener esa conciencia de «exclusivismo» cuando nuestras autoridades y jerarquías condenan autoritariamente y sin diálogo alguno opiniones sociales, criterios éticos, que se dan en distintas sociedades, apoyados en el convencimiento de que nuestra verdad es incuestionablemente superior a la de los demás, previamente, sin necesidad de diálogo...

La apertura a todos, el reconocimiento sincero de que no tenemos un «gratuito e inmerecido derecho de primogenitura», que no somos «los (únicos) elegidos», que los que hemos considerado tradicionalmente «últimos» (o en todo caso, posteriores a nosotros) no lo son, que Dios es «gratuito» y sin favoritismos... son asignaturas pendientes todavía para las Iglesias cristianas...

No cabe duda de que aceptar en profundidad el mensaje evangélico de hoy de que «los primeros serán los últimos», nos exige un cambio de mentalidad a fondo. También el pluralismo religioso y el diálogo intercultural hay que elencarlos entre esos grandes desafíos generados por el descubrimiento más profundo de la «gratuidad de Dios» que la parábola del evangelio de hoy vuelve a poner ante nuestros ojos. "

Francisco dijo...

Evidentemente es una parábola y como tal hay que interpretarla para entender en la analogía, qué parte se corresponde con el mensaje que quiere dar y qué parte no.

Sinceramente, ver en esa parábola una defensa de los derechos del propietario no creo que sea muy acertado. No porque no se pueda deducir del Evangelio la defensa de la libertad del hombre y de la propiedad privada sino porque esta parábola más bien se refiere a que, ante Dios, no existen derechos adquiridos.

Los judíos, por tanto, no tienen más derecho que los gentiles que se conviertan a última hora; los pecadores que se arrepienten y se convierten tienen el mismo premio que los que han estado siguiendo a Dios desde siempre.

No es precisamente de economía de lo que está hablando. O al menos, no de la economía que se estudia en las facultades. Pero eso es lógico pues los creyentes tenemos muy claro que "su reino no es de aquí".

Saludos.

Embajador en el Infierno dijo...

Estimado Rojobilbao,

Hago un par de puntualizaciones:

1. Por mucho que discrepemos en cuestiones importantes creo tener muy claro que eres tu el que busca parecerse a Nuestro Señor Jesucristo y no perteneces al clan de los que pretenden aproximar a Jesucristo a ellos o a sus peculiares maneras de pensar. Quede esto sentado desde el principio.

2. En tanto que el mal absoluto no existe, no hay doctrina ni ideologia absolutamente mala (aunque sea intrínsecamente perversa)y en todas se puede hallar algún rastro (aunque sea pequeño) de verdad. Lo que pasa es que ando estos dias un poco soliviantado con un libro de Pio Moa (excelente por lo demás) donde se empeña en decir cada dos por tres que tal o cual actuación de un Papa, o tal o cual doctrina de la Iglesia tenía "tintes liberales", "perfiles liberales" y demás. Lo cual es manifiestamente falso por lo mismo que tu dices: todas esas cosas ya se pensaban antes de que el liberalismo fuera una nubecilla en la mente de Smith, Locke o Hobbes.En todo caso sería al contrario, es decir que el liberalismo tomó de la doctrina de la Iglesia, no al contrario.

3. Reconozco que esta entrada me ha hecho gracia (en buen plan) pero he considerado necesario dejar el comentario de arriba porque estoy convencido que hay muchos que intentan arrimar el ascua a su sardina (vease punto 1 y primer comentario de Alfredo, al que denoto poco informado).

4. Creo yo que sacar una conclusión "capitalista" de la parábola en cuestión es coger el rábano por las hojas. Siempre me ha parecido que los tiros van por otro lado, por el que sugiere Francisco concretamente. Lo cual no tiene nada que ver ¡ojo! con que la propiedad privada sea cristianamente más que defendible.

Alfredo- Como digo ahí arriba le noto a usted poco informado. La interpretación privada de la Escritura es algo anterior a la revolución liberal. A menos claro está, que considere usted a, por ejemplo, Lutero como un revolucionario liberal. Aunque pensándolo bien......

Por lo demás esa pretensión es del todo falsa, como lo es todo el relativismo en que se sustenta el liberalismo.

rojobilbao dijo...

Embajador: Las parábolas tienen dos lecturas. La literal y la trascendental. Ambas son acordes al pensamiento de Jesucristo. Sobre la trascendental se manejan los teólogos poniendo el acento en tal o cual matiz, pero sobre la literalidad no hay discusión. Para Jesucristo los acuerdos a los que en libertad llegan dos individuos son cosas exclusiva de ellos y además la bondad nunca debe ser penalizada.

Y creo conveniente dejar claro que el liberalismo que la Iglesia condena no es el mal llamado "neoliberalismo" sino un liberalismo teológico muy en la línea protestante y anti vaticano primero. En algunas personas como por ejemplo Lord Acton se da una coincidencia, por desgracia, por lo que me limito a admirar en él su postura política y no teológica.

Anónimo dijo...

"Y creo conveniente dejar claro que el liberalismo que la Iglesia condena no es el mal llamado "neoliberalismo" sino un liberalismo teológico muy en la línea protestante y anti vaticano primero."

Hombre, la Iglesia propugna la Doctrina Social de la Iglesia como mirada a la sociedad y la economía, que tiene que ver con el liberalismo lo mismo que Cánovas con Sagasta.

rojobilbao dijo...

Sí, pero el liberalismo que explicitamente condenó León XIII, no es el liberalismo austríaco (por ejemplo) sino un liberalismo teológico, que en nada se parece.