Acqua alta

Creo que ha llegado la pleamar lingüística en el País Vasco. No siendo un optimista de natural en la política vasca, no puedo dar otra explicación a los signos que se observan. No sé cuando comenzará a bajar la marea, pero me parece que ya no sube más. Lo malo es que ha subido demasiado y muchos se han ahogado.

He aquí un artículo de un prócer del euskera (fue rector de la UPV) con el que sin estar de acuerdo en todo dice cosas impensables hace tan sólo tres años en su entorno.

Un idioma debe ser atractivo, y el hablante se debe reconocer y sentir cómodo en él. Llamamos la atención por eso ante medidas coercitivas, ante medidas que, aun siendo legales e incluso legítimas en ocasiones, se pueden volver en contra del euskera en el futuro: ¿Hace algún bien al euskera una novela escrita de forma chapucera, una clase en la Universidad en la que el alumno euskaldun tiene dificultades para entender el chapurreo del profesor, un programa de televisión que provoca sonrojo, un noticiero que incluye noticias derivadas de la aplicación de criterios profesionales desconocidos en el mundo de la prensa? ¿Hace algún bien al euskera el fomento de actividades en las que euskaldunes sin tacha se sienten en realidad en pajar ajeno por la enorme sobrecarga ideológica? ¿Beneficia al futuro del euskera que se intenten experimentos sociales a gran escala -me refiero al cambio de modelos en educación-, sin que hayan sido sometidos a un estudio práctico previo? ¿Aseguraremos mejor el futuro si acabamos generando con nuestras propuestas rechazo social en una sociedad que ha realizado ya una gran apuesta por el idioma? Me temo que no. Me temo que, aun encontrando argumentos legales para hacer todo eso, ciertas actitudes y exigencias acabarán siendo letales para el futuro de la lengua.

4 comentarios:

Embajador en el Infierno dijo...

Me parece extraordinariamente sintomática la primera frase: "Un idioma debe ser atractivo, y el hablante se debe reconocer y sentir cómodo en él.". Esta bien que digan eso para un sofá del IKEA,pero... ¿para un idioma?. ¿Que necesidad hay de vender la burra?.

rojobilbao dijo...

Sí, y como la mayoría de la gente no quiere comprar el producto nos obligan ha adquirirlo.

Anónima dijo...

Dios te oiga. Hasta las narices del euskera.

gabrielareto dijo...

Dos cosas: 1) desde luego dice cosas impensables hasta hace poco, criticando toda esa parafernalia surrealista. 2) el concepto de fondo es exactamente el mismo. Las críticas son meramente de índole práctico. El euskera se identifica con un fin en sí mismo, objeto de derecho, mientras que la sociedad es un objeto de manipulación con el objetivo de que abrace una nueva fé. El concepto de fondo es exactamente el mismo: hay que limitar y redirigir las libertades y decisiones del individuo para conseguir lo que los burócratas nacionalistas quieren (en este caso, euskera; a mayor escala, Euskadi).