Una vez más, preEscolar

Lo dicen los obipos, lo repite Mayor Oreja (y lo dice el codigo penal, aborto hasta 8 años de cárcel art.144, abuso de menores 3 años máximo art. 181): el aborto es peor que la pederastia . Es una consecuencia lógica, de su lógica perversa: si se equipara al bebé con un feto de unas semanas –¡incluso con un cigoto de unas horas!–, no hay delito sexual más terrible que la muerte, que el aborto, o incluso que la píldora postcoital. El error está en la premisa: al igual que un pederasta no distingue entre un adulto y un menor (porque los distingue no desea al adulto), los provida no ven diferencias entre un bebé y un feto. A partir de esa mentira, que es patente cuando se completa la ecuación, todo lo demás va rodado. ¿Se puede matar en defensa de la vida? (claro que sí, es lo que se hace en las guerras. Otra cosa es que uno tenga derecho a tomarse la justicia por su mano, como en el caso que él menciona) El domingo, asesinaron a un conocido médico abortista estadounidense, George Tiller (especializado en abortar seismesinos, todo hay que decirlo). Bajo la lógica provida, donde dos más dos son cinco, no deja de ser una muerte en defensa propia, un castigo merecido.

Por fortuna, la lógica provida apenas cuela en España, donde el derecho al aborto, según todas las encuestas, está mayoritariamente reconocido. Como han perdido la batalla, se refugian en la escaramuza, en la polémica sobre los 16 años y el consentimiento paterno. No se dan cuenta de que esa regulación también protege a la menor si sus padres quieren que aborte y ella no
(Sí, lo del permiso paterno está pensado precisamente para eso, ya, pues no cuela).

La medida de los 16 años no es caprichosa, aunque sea impopular: la recomiendan los expertos
(¿Qué expertos, los que tú quieras? ¿Traigo los que opinan al revés?) para evitar el escenario peor, que la menor recurra a clínicas ilegales o pruebe peligrosos remedios caseros si no tiene una buena relación con sus padres. Al igual que les pasa con el embrión y el bebé, los provida tampoco ven diferencia entre una niña y una adolescente. Bajo la lógica provida, ese oxímoron, ni siquiera hay mucha distancia entre un obispo y un embrión (Claro que no, ninguna, a la hora de matarlos son lo mismo, seres humanos con derechos inalienables). Y en eso les voy a dar la razón.

Lo dicho, preEscolar.

5 comentarios:

Libertymad dijo...

Artículo 179. Cuando la agresión sexual consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías, el responsable será castigado como reo de violación con la pena de prisión de seis a 12 años.

No sólo fueron tocamientos, pero aquí cada uno a lo suyo. Y luego dicen que hay gente por aquí que minimiza el terrorismo... Hasta que es víctima de él, claro. Espero que algo así nunca les ocurra a tus hijos. Ya veríamos entonces.

CLD dijo...

Podemos discutir, en un plano moral, si el aborto es más grave o no que la pedofilia, pero ¿qué interés tienen este tipo de comparaciones entre lo asqueroso y lo repulsivo? Este obispo ha estado de lo más torpe, las cosas como son.

Fernando dijo...

CLD: El obispo ha estado torpe y Oreja torpisimo...

DePaso dijo...

¿No tendréis por ahí algún enlace al video del obispo cañi/cañí diciendo lo que decís que dijo?

Porque yo he estado viendo y oyendo esto:

http://www.tv3.cat/videos/1252199/Monsenyor-Antonio-Canizares

Pero se ve que lo que decís que dijo lo dijo en otro sitio.

Que venga Revel y lo vea.

rojobilbao dijo...

CLD, el obispo comenzó su frase con un "no son comparables..." y efectivamente ambos casos no son comparables. Son dos autenticos ascos, dos inmoralidades y deben ser durísimamente castigados.

Liberty, en Irlanda se habla de abusos sexualesy he señalado lo que pone el código, ni más ni menos. Pero si tu defensa de Escolar va por ahí, mal vas. Si crees más inmoral el abuso (incluso la agresión)sexual que el aborto, el asesinato del niño por nacer, tú sabrás. Yo entre ser violado o ser asesinado, elijo el dolor sin muerte, porque aunque me cueste lo sobrellevaré, la muerte en cambio...