El crucifijo y el blog


El carácter liberal y católico del blog está explicitado hace tiempo. Cada elemento por separado me ha causado críticas y las mayores la pretensión de que ambas pueden (deben) coexistir. No voy a pretender que tal unión sea sencilla. Ser liberal no lo es y católico es aún más exigente y aunque ambas esferas son independientes y hacen referencia a cuestiones diferentes en ocasiones entramos en la zona sombreada en el que ambas interactúan. El ejemplo del crucifijo en los colegios es perfecto.

Estudiémoslo por encima. ¿Deben desaparecer los crucifijos de los colegios? Lo primero es diferenciar entre lo público y lo privado. En ningún caso (ni por su condición de concertado) un colegio privado debe verse limitado en su libertad a colocar crucifijos en sus aulas. No es un elemento distorsionador, ni excluyente, ni exógeno a la cultura educativa española. Durante siglos los únicos colegios que existieron en España fueron los de la Iglesia. ¿Ahora pretenden dar clases de pedagogía a la que ha educado a TODOS los españoles hasta "antesdeayer"?

Otra cuestión es ver la motivación de tales actos. La nueva normativa no nace de una inquietud claramente manifestada por millones de españoles, sino de un grupúsculo muy sectario e ignorante que tiende a unir cristianismo con opresión, mientras que se muestran encantados con el resto de cultos. En su deseo de terminar con la Iglesia (aún no se han enterado de la promesa del "non praevalebunt") pretenden hacer desaparecer todo signo católico de la vida española. Con tal premisa (esta es la real, no la que explicitan) cualquier norma que así nazca lo hará podrida.

Pero ¿debe haber crucifijos en las escuelas públicas donde los niños tienen multitud de religiones (aunque la católica sea clara mayoría) y muchos son agnósticos, siquiera por desconocimiento supino? Pues no tengo clara la razón para tal presencia. El mero hecho de quitarlos por ley me parece un acto repelente, pero su presencia no está justificada desde fuera de la óptica cristiana. Dios es el Señor de todo, pero la desaparición del crucifijo no le quitaría su señorío, porque nada puede hacerlo. Ahora bien, en aquellos lugares donde se enseña dicho señorío y se explicita con el crucifijo resulta pedagógicamente un grave error hacerlo desaparecer. Pero ¿quién habla ya de estos temas en las aulas? ¿Quién muestra a los niños nuestra relación con Dios? Más aún, ¿Quién habla del Crucificado y de su enorme sacrificio encarnándose y muriendo por nosotros?

Por todo lo dicho deseo adherirme a la campaña a la que se han sumado el embajador, Juanjo Romero y tantos otros y pongo un crucifijo en mi blog. En mi me he decantado por uno de mis pintores favoritos Zurbarán.

ACTUALIZACIÓN: Leo en Alfa y Omega un estracto de un artículo escrito por Unamuno en 1932:

«Sí; ya se sabe que hemos promulgado que no hay religión del Estado, pero ¿quiere decir esto que la nación no tiene alma tradicional y popular, o sea laica; que no tiene una religión laica, popular, nacional y tradicional? ¿Quiere ello decir que va a quedarse la patria desalmada? No, no puede querer decir eso, y nada sería más cavernario, más troglodita que la imposición de un agnosticismo oficial pedagógico. Aun prescindiendo de confesiones dogmáticas, creer que los maestros nacionales puedan educar a los niños españoles escamoteando toda noción religiosa es sencillamente no darse cuenta de lo que tiene que ser la educación pública, patriótica».



17 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Es el rezo del Angelus un elemento distorsionador?¿Ofende a alguien el rezo del santo rosario?

Alfredo dijo...

Estoy de acuerdo en que en un centro privado JAMÁS pueda desaparecer el símbolo que les apetezca pero en instituciones públicas SÍ. No todos los españoles, gracias a Dios, somos católicos y el crucifijo católico, con el cuerpo de Cristo clavado, no me representa como cristiano protestante. Las instituciones públicas son de todos, ustedes no tienen por qué monopolizar los espacios públicos en España. Por mal que les pese, hay OTRAS confesiones. Yo no abogo por prohibir nada por ley sobre los simbolos pero tampoco veo cual es el problema en convertir los espacios públicos en zonas neutrales o aconfesionales.

Pero ojo, ojo: también abogo por eliminar por completo el calendario de festivos católicos como eso de la "Inmaculada" y otras chorradas. Si ustedes quieren festivos paganos, me parece bien pero no obliguen a que el calendario laboral refleje sólo su confesión porque a mí la Inmaculada, y la Virgen María y la todos sus santos me resbalan.

Embajador en el Infierno dijo...

Muchas gracias por hacerte eco de la campaña.

rojobilbao dijo...

Alfrdo, como siempre te falta la mínima educación exigible. Y encima no has leído mi post en la que te daba la razón a la no presencia de crucifijos en la escuela pública. Con matices, pero en sintonía con lo dicho por tí.

Ahora bien, ¿Qué festivos y en base a qué pides? Sin contar los festivos religiosos (tradición en Españ y por tanto fiestas católicas te gusten o no) nos quedan el 1 de Mayo, que no creoq ue defiendas como festivo, el día de la Constitución y nada más.

Ya nos dirás.

Alfredo dijo...

uff, ¿y qué quiere de mí? ¿Diplomacia con usted en la red? Por favor: más que nada me parece que eso no es necesario porque considero que lo que yo digo es siempre un poco más interesante que los demás, sobre todo cuando, como ya le dije en mi primer comentario, YA LE DÍ la razón: "ESTOY DE ACUERDO"...¿usted no lee? ¿Se cree más inteligente que yo? Bueno ahora bien:

Pido que los festivos sean libremente pactados entre las empresas y los trabajadores: de esa forma, eliminaríamos el 1 de mayo de forma consentida para el que lo quiera, el día de la Const, la Inmaculada, "todos los santos" y muchísimos festivos en las CCAA que no representan a los que no somos de su confesión.

Y perdone mi arrogancia pero me gusta ser honesto y por eso le digo que no soy diplomático ni deseo serlo. Los rodeos para otros, a mí me va hablar claro y directo.

Es un poco excesivo exigirme "mínimos de educación" (sic) cuando yo a usted no le conozco de nada.

rojobilbao dijo...

Alfredo, porque no me conoces de nada, la educación es aún más necesaria.

Segundo, me das la razón en una parte y no te das cuenta con tu argumentación que también me la das en lo de la escuela pública. Porque no me lees o lo haces deprisa y corriendo.

En casa ajena se es diplomático y educado si quiere uno ser bienvenido, y, faltaría más, sin perder un ápice de honestidad diga lo que quiera, pero con las premisas que marca el protocolo. Educación y a ser posible diplomacia.

Eetión dijo...

Echando una ojeada por algunos blogs, creo que unos de los problemas es que no se acaba de entender o aceptar el concepto de separación Iglesia-Estado. Algunos se pasan y militan en el laicismo más agresivo y otros, por el contrario, se acercan a los límites de una teocracia.

San Isidoro dijo...

"Pero ¿debe haber crucifijos en las escuelas públicas donde los niños tienen multitud de religiones (aunque la católica sea clara mayoría) y muchos son agnósticos, siquiera por desconocimiento supino?": para un católico la respuesta es sí. Y desde un punto de vista de la ley natural, si no quieres producir una ruptura con lo anterior, también.

- "pero su presencia no está justificada desde fuera de la óptica cristiana. Dios es el Señor de todo, pero la desaparición del crucifijo no le quitaría su señorío, porque nada puede hacerlo." Sí, pero esta no es la historia. Esto sería una "reinvención" de la historia, porque España se concibe desde la religión. Ha sido la modernidad la que ha supuesto esa ruptura con lo anterior.

Apliquemos ese razonamiento a todo (a la educación, a la vida, etc..) y ya verás la de cosas raras que salen.

Un saludo.

p.s. Yo también por un momento pensé que el liberalismo económico (sólo y exclusivamente esta parte de la ideología) podía ser compatible con el catolicismo (más que nada por lo de la Escuela de Salamanca, etc.) Hasta que estudié la doctrina ética de los liberales. Y a Hume. Y me dí cuenta que no se podía asumir una parte sin el todo (y un todo, además, tan endeble intelectualmente)
Entonces me caí del guindo.

San Isidoro dijo...

Por cierto, muy hermoso el cuadro.

San Isidoro dijo...

Aún así, reconozco que el termino liberal es equívoco y lleno de matices.

Un saludo.

Eetión dijo...

San Isidoro:

Para ver una posibilidad de basar el liberalismo económico en la filosofía de Santo Tomás de Aquino le recomiendo leer “Fundamentos Filosóficos y Epistemológicos de la Praxeología” de Gabriel Zanotti. Puede que vuelva contemplar la no necesaria contradicción entre liberalismo y DSI.

Un saludo.

rojobilbao dijo...

San Isidoro, afirmas que la presencia del crucifijo en las aulas es necesaria desde le punto de vista católico.Bien, dicho argumento precisa de una "autoritas" sea personal o sea legal (léase catecismo, encíclica o algún texto pontificio). Yo no he visto nada a este respecto. Si lo hubiere, varío mi opinión.

Respecto a la posible unión de catolicismo y liberalismo (este basado en el ius naturalismo) no sólo lo creo probable, sino que lo veo óptimo y deseable.

Aunque reconozco que numerosos liberales pueden ser nuestro peor "aliado", pienso en particular e Lord Acton, tan buen liberal tan mal católico.

Anónimo dijo...

El problema radica en la mera existencia de la enseñanza pública. Jamás debió existir. Con un sistema de cheque escolar cada cual podría elegir su colegio ponderando, si es importante para él, si tiene o no en cuenta valores y símbolos religiosos.

San Isidoro dijo...

Eetión: ¡ay!No tendría que haber escrito nada, porque sería desviar el tema del post del amigo rojobilbao.

Sería más bien un preámbulo.

Rojobilbao: A bote pronto, mira lo que escribió el Papa Pío XI en su Encíclica Divini Illius Magistri:
". La educación no es una obra de los individuos, es una obra de la sociedad. Ahora bien, tres son las sociedades necesarias, distintas, pero armónicamente unidas por Dios, en el seno de las cuales nace el hombre: dos sociedades de orden natural, la familia y el Estado; la tercera, la Iglesia, de orden sobrenatural".

Por otro lado, creo que la significación de "ius naturalismo" en el liberalismo y en la moral católica son distintos. ¿En dónde se fundamenta la moral liberal? Cada vez que me acerco a uno de ellos (Locke, Hume, Mill o incluso Hayek), me asombro de su endeblez.

Pero mejor dejarlo porque como he dicho, nos saldríamos del tema.

Saludos.

rojobilbao dijo...

San Isidoro, en el texto que aludes de Pío XI nada dice ni del crucifijo impuesto en el aula. Es más en cuanto a la separación de las sociedades y sus derechos dice:


Sin embargo, claro es que en todos estos modos de promover la educación y la instrucción pública y privada, el Estado debe respetar los derechos innatos de la Iglesia y de la familia a la educación cristiana, además de observar la justicia distributiva. Por lo tanto, es injusto e ilícito todo monopolio educativo o escolar, que fuerce física o moralmente a las familias a acudir a las escuelas del Estado contra los deberes de la conciencia cristiana, o aun contra sus legítimas preferencias.

Habla por tanto de una posible educación ajena a la encargada a la Iglesia. Y además apoya la rebelión contra la EpC, cosa que los del FERE, pasan de hacer.

San Isidoro dijo...

No dice nada del Crucifijo pero sí del derecho que tiene la Iglesia sobre la educación. De ahí que se deba poner el Crucifijo en las aulas.

Además, si la educación es relativa a la sociedad, ¿qué hacen los parlamentarios decidiendo sobres estas cuestiones? ¿Han preguntado?

Redacción "Pon un crucifijo" dijo...

Hemos elaborado un manifiesto y dado de alta un blog específico para la campaña titulada "POR LA LIBERTAD: PON UN CRUCIFIJO EN TU BLOG". Si lo desea puede firmar el manifiesto en la siguiente dirección:

POR UN CRUCIFIJO EN TU BLOG

Le agradeceremos que en el caso de firmar el manifiesto ponga en su imagen del crucifijo un enlace al blog de la campaña. De esta forma conseguiremos darle más importancia en los buscadores. También le estaríamos agradecidos si diera a conocer la campaña a sus conocidos, incluso si no tienen blog, pues pueden firmar el manifiesto a nivel particular.

Muchas gracias por su atención. Un cordial saludo.