Necesito confesar mis pecados

Nueva entrada en católicos-on-line sobre el sacramento de la confesión atacado por un sacerdote en prensa.


En el mundo moderno se ha recuperado la conciencia del valor infinito de la dignidad humana. El hombre y la mujer han ido descubriendo el sentido de la libertad y del valor sacrosanto de la intimidad. Muchos pensamos que la Iglesia no tiene ninguna autoridad para exigir la apertura de los pliegues más profundos de la conciencia. Es el recinto más sagrado de la persona, su propia mismidad, algo nunca susceptible de ser hollado ni manoseado.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

es molesto ver a un tipo semidesnudo sufriendo, hecho un sorete, cuando entro a tu blog

rojobilbao dijo...

Eso, cuéntaselo a los romanos que le crucificaron de aquella guisa.

Si lo que te hace sufrir es su aspecto y no lo que le hicieron, intenta no repetir visita y así, dejarás de sufrir.