Cuestión de jurisdicciones

Interesante debate el que se suscita. ¿Puede (o debe) estar un tribunal religioso por encima de uno civil en decisiones que atañen directamente a asuntos civiles?
Para la implicada de interesante no tendrá nada, es cierto, pero para nosotros sí.
La petición de una mujer malasia para legalizar su conversión del Islam al catolicismo fue denegada hoy por el tribunal federal que pasó el caso a la corte islámica.
El DNR alegó que la renuncia de Joy debe ser confirmada por las autoridades religiosas islámicas y en septiembre último la Corte de Apelaciones de Malasia respaldó tal respuesta.
La Constitución de Malasia garantiza la libertad de creencia aunque sólo los tribunales islámicos pueden autorizar a los musulmanes a cambiar de fe o abandonarla. El 60 por ciento de la población malasia profesa el Islam.
Joy fue repudiada por su familia tras su conversión, tuvo que abandonar su empleo, y permanecer oculta de fanáticos religiosos.
Si la corte islámica le denegase el cambio ¿qué ocurriría?

El sábado: BODA

Éste sábado se casa mi hermano. Le felicito por muchas cosas. Hoy, tras leer ésto, le felicito aún más:
"los norteamericanos universitarios y ricos se divorcian poquísimo, mientras que los pobres, y en especial los afroamericanos, se divorcian mucho, y eso los que se casan. La misma tendencia se observa en el nacimiento de hijos fuera del matrimonio: escasísimos en madres universitarias, muy abundantes en madres sin estudios. El asunto lo acaba de examinar The Economist, nada menos."
(...)
"El profesor Lerman, del Urban Institute, se preguntó si las familias casadas vivían mejor porque las personas que se casan eran mejores, o si se trataba de algo intrínseco al matrimonio. Los resultados de su estudio fueron impactantes: las madres que se casaban vivían en mejores condiciones que las que no lo hacían, aunque tuvieran las mismas dificultades iniciales"

De lo mejor de Navarra

En la localidad de Mendavia se encuentra uno de los mejores navarros. Es su párroco, que ante la apestosa carta que recibieron muchos de ellos por parte de ETA, muy valientemente, en torero, no se ha achantado y ha escrito una carta al director en el diario de Navarra, que transcribo.
A quien concierna: He recibido una carta sin remite y sin firma, a la que contesto públicamente, con la esperanza de que sea leída por los interesados. Mi primera impresión fue de sorpresa. Pero después de releerla detenidamente no dudé en pensar que lo que tenía en mis manos era un panfleto del más rancio corte estalinista.

Esto se desprende ya desde el primer párrafo que dice literalmente: «Nos dirigimos a Vd. porque venimos constatando su inhibición y escaso interés en la defensa de la Iglesia Vasca». ¿Desde cuándo existe la «iglesia vasca»? ¿Quién es el fundador de tal iglesia? ¿Quiénes son sus autoridades? ¿En qué lugar de Euskal Herría residen?... No alarguemos inútilmente este interrogatorio.

Yo he sido bautizado en la Iglesia Católica, que tiene su origen y fundamento en Jesucristo. Mi Obispo y el Papa son mis autoridades. Y todos mis esfuerzos están orientados en esa dirección. Por otra parte, ¿quiénes son Uds. para pretender «obligarme a trabajar más activamente por una Euskal Herría libre, soberana e independiente», como afirman en su carta? Desde mi infancia aprendí que mi patria es España. En ella he crecido, en ella vivo y en ella espero morir, si Dios quiere. No estoy, en absoluto, por la labor de establecer nuevas fronteras, sino más bien por derribar muros y mugas que nos separen.


Tienen la desfachatez de señalarme algunas tareas, como por ejemplo: «poner nombres vascos a los que se bautizan». Señores míos, ¿de verdad que hablan en serio? ¿Estarían dispuestos a aceptar que el cura pusiera los nombres a sus hijos? No me lo puedo creer. Para darle consistencia a tan absurda proposición citan «el comportamiento ejemplar de muchos curas patriotas». Yo pensaba que este lenguaje obsoleto y arcaico, y este afán por promover «iglesias patriotas», sólo se daba en la extinta Unión Soviética y en los países de su órbita comunista, sin excluir la China de Mao Tse-Tung. Esto me suena a manual de Marxismo-Leninismo para principiantes.


Finalmente, su atrevimiento llega hasta «pedirme, también, el voto para H.B. ¡Qué más da cómo nos llamen los fascistas…!» Pues va a ser que no. Sería lo último que se me pudiera ocurrir. ¿Cómo voy a votar por quienes no son capaces de condenar la violencia que asesina indiscriminadamente, y no sienten ningún escrúpulo al profanar los humildes monumentos que el pueblo erige en recuerdo de las víctimas del terrorismo, como acaba de suceder en Berriozar con el monumento a Francisco Casanova, a quien me correspondió enterrar? Es como volver a asesinarlo de nuevo. De verdad que no me resulta ilusionante colaborar con sujetos de semejante catadura moral.


Domingo Urtasun, párroco de Mendavia

Estoy reflexionando

Mañana mis conciudadanos votarán. Todos no, pero los que lo hagan ¿por qué opción se decantarán?
¿Cuántos harán oidos sordos a las palabras de Savater?
Si refrendan electoralmente lo que hasta ahora se viene haciendo, sólo nos queda salir a la intemperie y buscar refugio dónde sea.
Seguramente cientos de miles. Así es Euskadi. Yo estaré atento a 2 cosas. A ver si sube el voto del PP, que en Euskadi lo necesitamos como el comer y 2º al tortazo que se va a pegar en todo Euskadi EA. ¿Quién y por cuánto ganará en Zarauz o Bermeo, feudos tradicionales de dicho partido?

Sobre el fútbol vasco (y 2)

Me he encontrado que para el ayuntamiento de Guecho se presentaba este año en las listas de ANV una tal Nerea Onaindia de Miguel (manchada en su pedigrí, según las huestes condepumpidescas por ser candidata al ayuntamiento citado por Euskal Herritarrok en 1999).

¿Quién es Nerea Onaindia? Esta chica, de buen porte y pelirroja melena rizada, ha sido hasta hace dos años la capitana del Athletic femenino campeón de la superliga en tres ocasiones y retirada tras recuperarse de una lesión de rodilla hace dos temporadas. En su día cuando el Athletic no tenía aún equipo femenino, renunció a la llamada de la Selección Española, y no se enteró ni el gato. Su novio, Iñigo Juaristi, es el entrenador del equipo rojiblanco que prefirió desvincularse hace dos temporadas del club por diferencias deportivas con el tonto del haba de Lamikiz. El equipo lo notó y acabó clasificado en el pelotón de los torpes. La centrocampista "Tzibi", Aitziber Juaristi, buena pelotera, hermana del entrenador y cuñada de la tal Nerea, también renunció a la Selección, ésta más recientemente y de forma algo más notoria. La tal Tzibi, que la pega muy bien pese a no tener sensibilidad en los dedos del pie, viendo que su cuñada ya no estaba el pasado curso en el equipo y que su hermano había dimitido, dejó el club el pasado año a mitad de temporada para fichar por el... ¡Atlético Féminas! (del Atlético de Madrid) y se fue para España. Este año su hermano ha vuelto, y con éxito, a entrenar al Athletic y Tzibi también ha reotrnado a Lezama.

Preciosidad de entrevista a Nerea. (de repente no se puede entrar, lo siento)


Sobre el fútbol vasco

Mi amigo Ignacio, athlético desde niño, ha dicho basta. Desea, y es muy respetable, que su equipo del alma baje este año a segunda. ¿La razón? Aquí. La reacción del entonces presidente del Athletic, Arrate, lo dice todo.

Ahora me encuentro con un manifiesto firmado por un grupo de simpatizantes de Batasuna. Entre los firmantes destacan jugadores de la Real y el Athletic. Gaizka Garitano, Mikel Aranburu y Tiko protestan por la falta de elecciones democráticas debido a "la vulneración de derechos fundamentales al dejar al margen de la cita electoral a un sector político importante en la resolución del conflicto". En otras ocasiones otros como Aitor López Rekarte o Igor Jauregui se han asomado a este tipo de iniciativas repugnantes. Son los mismos que callan ante los atentados de ETA y la kale borroka. Desde sus clubes nunca se ha dicho nada, desde los medios vascos, tampoco.

No me extraña que Ignacio quiera poner a los silentes en segunda... o más abajo.

La Virgen tiene equipo

A la Virgen Maria le gusta el fútbol. Es muy hincha del Athletic.

Esta Trípoli no está en Libia


Hay quien quiere ver en lo que sucede ahora mismo en el Líbano lo qué ocurrió en 1970 en Jordania. No estaría mal, pero el ejercito jordano era bastante más fiero que el libanés. Ya veremos.