Ahora que apenas se habla del tema del agua y del plan hidrológico nacional se sorprende uno leyendo noticias jugosas que dan qué pensar. Resulta que el progrerío y los greenpeaces se han pasado meses alborotando porque los murcianos y valencianos querían el agua, no para regar sus campos (actividad bendecida por ellos) sino para regar sus campos de golf. Debe ser que los campos de golf son verdes praderas improductivas que las usan las elites para su deleite visual y que no generan riqueza ninguna.
"La práctica del golf movió 1.800 millones de euros en Portugal en 2005, en su mayoría originados por visitantes extranjeros, que equivalieron al 1,25 del Producto Interior Bruto (PIB) nacional."
Como habeis visto, hacer caso al progrerío te hace más tonto.
1 comentarios:
Como complemento a tu post,este agudo análisis de Alberto Recarte.
http://www.libertaddigital.com/php3/opi_desa.php3?cpn=25860
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