El escándalo que puede terminar con la Iglesia tal como la conocemos

La concentración de pequeñas partículas en las grandes celebraciones eucarísticas católicas puede llegar a alcanzar los 220 microgramos (millonésima parte del gramo) por metro cúbico, cuatro veces más de lo recomendado por la Unión Europea. Desvela el “escándalo” el semanario Der Spiegel (nr. 32/2006), a sólo unas semanas de la visita a Alemania de Benedicto XVI. El autor del “estudio” es el climatólogo Stephan Weber, de la Universidad de Duisburg-Essen, que ha realizado las mediciones en una parroquia cercana a su domicilio, aunque amenaza con nuevos y más exhaustivos controles en la próxima Navidad, época en la que las iglesias utilizan incienso con más profusión.
Al parecer, no se trata de un hecho aislado. Recoge esta noticia el Süddeutsche Zeitung, uno de los principales del país, y añade que hace años otro estudio en Alemania demostró que en el agua bautismal de una iglesia se encontraron microbios…
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El hombre dice que no va a la iglesia por temor a exponerse a la contaminación.

5 comentarios:

Cromwell dijo...

No sé si usted conocerá al toledano Manu, ese chico tan tolerante que defiende a la Esquerra con uñas y dientes. Pues bien, este chico dijo hace un año y medio que la Iglesia se estaba autodestruyendo. ¡Eureka! Ya sé por qué lo decía.

Un saludo.

Anónimo dijo...

El nombre correcto del indiviudo que usted menciona es TRAGALEFAS, o bien Manolita Tragasables.

Anónimo dijo...

No.
Se hace un Concilio y se declara el undecimo mandamiento.
"No comeras fabada".
Y a tirar otros 2000 años.

El Cerrajero dijo...

Como serán entonces las concentraciones de los moromierdas descalzos y con el culo en pompa

Anónimo dijo...

o comer fabada y tirar otros 2.000.