El tío Obispo

Monseñor Uriarte intercedió ante el Gobierno para que concediera al etarra De Juana la prisión atenuada, y los fieles guipuzcoanos abandonan en manada la Iglesia.

Uriarte no sólo se puso en contacto con el Ejecutivo socialista, sino que también lo hizo con dirigentes de la izquierda abertzale con los que mantiene buenas relaciones. La abogada Jone Goirizelaia es, de hecho, su sobrina.

Este pastor me temo que prefiere pastorear a los lobos y no atiende a las ovejas. Menudo alumno aventajado de Setién.

2 comentarios:

Ignacio dijo...

Si se puede (que no) os borrais de ese y os apuntais al de Palencia, es mas sensato.
Menuda mierda hay incrustada en la iglesia.

a. gil dijo...

JASO AZPILICUETA, NAVARRO EVANGELISTA

En una de mis visitas a Roma fui invitado por un amigo jesuita a una reunión a la que se esperaba acudiese el Padre Arrupe, como así sucedió. Éramos cinco, reunidos en una pequeña sala de un palacete propiedad de una señora italiana, madre de un jesuita desplazado en América.
La tertulia resultó amenísima. Las preguntas, respuestas y comentarios se cruzaban democráticamente.
- Padre Arrupe: es usted de Bilbao y conoce el sentir separatista de un sector del clero vasco que hace suyo a San Francisco Javier como si de un abertzale más se tratase ¿qué opinión le merece semejante asunción?

- Francisco era el hermano menor de los Jaso Azpilicueta; navarros de Javier, sus hermanos mayores pelearon contra Castilla en defensa de Navarra. Francisco (Javier) se fue a París con 18 años; no fue ni guerrero ni político sino evangelizador y como tal debe ser considerado.

El Obispo Uriarte más que un Vicario abertzale en Vizcaya fue un abertzale Vicario. A su llegada al vicariato sustituyó a los párrocos no significados como abertzales de las principales iglesias, por sus incondicionales correligionarios políticos. Fue un desafuero con resultados funestos. Cuando uno de los párrocos cesado agonizaba como consecuencia de la enfermedad causada por el descabalgamiento, el Vicario Uriarte acudió a visitarle; la familia le negó la entrada. Otro se dedicó a visitar enfermos; otro con depresiones...

En el País Vasco, se da mucho el fraile y cura abertzale; un clero nada claro. Y éste obispo en lugar de evangelizar como San Francisco Javier se dedica a hacer el caldo gordo a De Juana Chaos y a los españoles que nos den bazofia.