Cómo lo ven algunos

La estructura económica del gobierno continúa siendo una bicefalia entre la vicepresidencia del gobierno y la oficina económica de presidencia con una diferencia: a la segunda ya no se accede por la puerta de servicio, sino que la reforma ministerial le ha dado rango de ministerio oficial o, más bien, de superministerio si añadimos las competencias de vivienda e innovación. Nadie le ha explicado al presidente la teórica de que casa con dos puertas mala es de guardar, ni él mismo parece haber escarmentado de la experiencia de la legislatura anterior. Para Zapatero es tanto o más importante la capacidad de influencia sobre el tejido empresarial a través de un hombre de su total confianza como Miguel Sebastián que la ortodoxia financiera que pueda aportar un personaje en declive como Solbes, el gran damnificado de este gabinete. Si había roce cuando la inercia económica española nos llevaba a la ilusoria ensoñación de que poco nos faltaba para corear el we are the champions de la macro mundial, imagínense lo que puede ocurrir a partir de ahora. Abrir de partida un conflicto de este calado con la que se avecina es, cuando menos, temerario, y pone a las claras que uno de los principales objetivos de los próximos cuatro años es ampliar el círculo de influencia pública sobre la iniciativa privada que es la que, a largo plazo, puede sacar a España del galimatías económico en que se encuentra.
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1 comentarios:

Embajador en el Infierno dijo...

Yo todavía no acabo de pillar lo del nombramiento de Sebastian. En el partido no lo quieren, se ha demostrado como un inutil, para el sector financiero no es más que un economistilla ideologizado y fracasado .... ¿Tendrá en su poder un vídeo de Zapatero como el famoso de Pedro J.?. Es la única explicación que se me ocurre.