LAS FOTOS DE GARZÓN EN LA CACERÍA (exclusiva COPE.ES)

En www.cope.es han colgado las fotos de la montería de Garzón, Bermejo y cia. Más de 40 venados cazados. ¿Tantos como políticos del PP empapelados? 

Muy buena exclusiva de cope.

Esto cada vez huele más a la escopeta nacional, sólo falta Sazatornil vendiendo los porteros automáticos.

7 comentarios:

Don Bernardino dijo...

¿Exclusiva? Absolutamente todos los diarios digitales publican las fotos e imagino que los de papel también. Las ha mandado a todos los medios un asistente a la montería, que las tomó con su móvil. Garzón examinando las piezas abatidas. ¿Y bien? ¡Ah, ya caigo, es que en el orificio de la bala había un microfilm escondido que le había dejado Bermejo, asesorado sin duda por los eficaces servicios secretos de doña Espe!

rojobilbao dijo...

Don Bernardino, la cope colgó a las 17:43 las fotos. A las 18:30 en elmundo.es no estaban colgadas, en libertaddigtal tampoco. Si ser el primero no es dar una exclusiva...

Gonzalo O.Y. dijo...

El gran Sazatornil..... ¡y cómo me recuerda a alguien!

De traca, todo es de traca.

Rafael del Barco Carreras dijo...

LAS MONTERÍAS DE GARZÓN


Rafael del Barco Carreras


Una batallita. Corrían los 70 y por una “suspensión de pagos” afectando a la Caja General de Crédito Sociedad Cooperativa de mi dirección me adentré por primera vez en el ambiente Judicial. Que unos viejos empresarios y banqueros me aconsejaran no perder el tiempo porque de una “suspensión de pagos” jamás se cobraba nada, no alteró mi tozudez, aunque evidentemente no cobré. Pero conocí el submundo de las “suspensiones de pago” en Barcelona monopolizado por dos jueces, Carlos Lorenzo-Penalva de Vega y Joaquín García Lavernia, con base operativa una oficina de los hermanos Penalva, y regentada por un tal Vidal, condenado. Allí morían, se distribuían, se cobraba y se vendían todos los activos con los que en teoría deberían cobrar los pillados acreedores. Un gran negocio “judicial” las suspensiones de pagos, que iniciadas masivamente en la primera crisis del petróleo, 1973, aumentaron en progresión geométrica, aunque con cifras mucho más modestas que las actuales de la Burbuja Inmobiliaria, hasta después de muerto Franco, y las huelgas casi salvajes que siguieron. Pero a lo que iba, aguanté hasta alguna juerga nocturna del grupo, negándome en redondo a acudir a una de sus habituales capeas en una finca, con mansión y plaza de toros incluida, propiedad de uno de los dos jueces, cerca de Tortosa, donde terminaban sus razias puteriles.

Por lo visto y sabido aquello duró décadas, aunque con excedencias de Penalva, ganaba demasiado dinero para no disfrutarlo con largas ausencias. Los dos jueces capos de las “suspensiones de pagos” barcelonesas acabaron en prisión. Los primeros y únicos en España con su “amigo” Pascual Estevill. Por el desmadre, fruto de su total impunidad, los denunciantes (unos cabreados acreedores y sus abogados que con lo de la Democracia pretendían limpiar los juzgados) se basaron en las propias cuentas corrientes para demostrar el “enriquecimiento ilícito”, prevaricación y cohecho continuos, y todos los imaginables delitos “conocidos y sabidos por el Todo Barcelona”. Por los 88, después de un suave paso por prisión con rápido “tercer grado”, fueron "contratados" (imperativo legal para terminar en libertad su condena) por el Bufete Piqué Vidal, ya de antes “en su órbita”. Así pues, por los 90, encontramos en el Bufete a los ex jueces Penalva y Lavernia, y a los jueces en activo, Adolfo Fernández Oubiña y Luis Pascual Estevill, por unos meses entre 1994 y 1995 delegado para Cataluña del CGPJ, o sea, dueño y terrorífico señor de todos los juzgados. ¡Y yo en prisión escribiendo mi primer libro contra ellos!, 1994. ¡Con razón no me concedieron ni libertad con fianza, ni permisos, ni tercer grado, hasta muy entrado el periodo de posible “condicional”! ¡Hace quince años yo estaba tan loco como ahora! Para más matices se deben añadir otros bufetes “asociados” a sus negocios, grandes bufetes, como los poderosos “Jiménez de Parga” con 50 calaboradores, mi abogado acusador en el caso Consorcio, y actualmente aun “supuesto” extorsionador.

Ignoro que fue de la finca, de las capeas y de sus continuas juegas nocturnas, pero lo que si intuyo por visto en la tele y por sabido desde mi juventud que en otros ambientes judiciales cambian las capeas por monterías. Las dos cuestan un pastonazo, el sueldo mensual de un juez ni entonces ni ahora alcanza para una sola sesión, ni menos para alimentar los adjuntos cortesanos o cortesanas.

Debo ser un ecologista sin conciencia de serlo porque nunca me han gustado ni los toros ni matar muflones. En otra ocasión, también por unas deudas en Yepes, me negué a cazar perdices en la finca de un tal Álvarez de Mendizábal. Aquello de que las criaran en gallineros y soltaran para dispararles, no es que me pareciera una salvajada, lo catalogué de otro de los tantos absurdos humanos.

Han pasado cuarenta años, el franquismo, la transición, izquierda o derecha… todo sigue absolutamente igual…y a peor…

Y me dirán ¿qué tiene que ver aquello con esto?... ¡ya llegaremos!… desde el 2006 Piqué Vidal está acusado de blanqueo de capitales en un sumario en la Audiencia Nacional, con amigos allí desde el nefasto juez Miguel Moreiras… otro conocido ex socio mío que pagó extorsiones a Pascual-Piqué lo está directamente por Garzón… por el momento ni de lejos hay juicio… y pasan los años…

Rafael del Barco Carreras dijo...

BERMEJO DIMITE O LE DIMITEN.

Rafael del Barco Carreras

¿Y su compi-colegui el Juez Garzón?... con un "ataque de ansiedad"... ¿ya paga?. Recuerdo a mis amigos de La Modelo, se habrán reído con lo de la ansiedad... ellos siempre atribuían ese tipo de "enfermedades" a como mínimo un coctel de ansiolíticos o antidepresivos, "drogas legales"... auto recetadas...!mal pensados!, el ladrón siempre cree que todos son de su condición...

Rafael del Barco Carreras dijo...

II. LAS MONTERÍAS DE GARZÓN

O LOS PISOS A PRECIOS ESPECIALES.



Rafael del Barco Carreras



Si en Madrid es “normal” que inviten a “políticos y jueces” a cacerías de un millón de pesetas la “entrada”, en Barcelona también lo son los pisos a precio “especial” para jueces. O eso me contestó un abogado que se sintió ofendido por mi insistente denuncia del piso que Juan Piqué Vidal “alquiló” al juez Ezequiel Miranda de Dios el año en que decretó mi prisión por el caso Consorcio de la Zona Franca, y del que se libró su “socio-cliente” Javier de la Rosa. ¡Y qué casualidad que el caso cayera en el juzgado de un juez recién inquilino! Y Piqué Vidal no era entonces, 1980, un rico propietario que alquilara pisos, oficialmente un penalista, profesor adjunto en la Universidad. Presumo que el piso fuera de los primeros en su también carrera “empresarial”. ¡Qué cosa!, se hizo rico “regalando”. Años después apareció otro piso a otro juez, vecino de Don Ezequiel, Don Fernando Pérez Maíquez, y ¡más casualidad! preside la Sala que en 1997 prescribe en sospechoso acto jurídico los delitos de Antonio de la Rosa Vázquez, padre de Javier. El caso merecía un piso y ¡mucho más!, habían desaparecido 10.000 millones de pesetas de los años 1974-79 de los que solo se denunciarían 1.200, y ni esos se investigarían.

“La Caixa lo hace habitualmente” me insistía el abogado, “peor me lo pones, también la Caixa estaba metida según documentación del propio Consorcio, y yo pedí que se investigara, con por lo menos 600 millones de pago en negro por la concesión de un crédito de 5.000 millones…”.

El piso en 2005 se escritura por solo 40 millones de pesetas, ¡170 metros cuadrados en el más selecto Ensanche barcelonés!, y la portera informa que se vende por 130.000.000. Lo denuncio, y no admitida. Debía querellarme con abogado y procurador. Gastar dinero cuando el hecho constituye un flagrante delito investigable de oficio, pues, o se camuflaban los bienes de Piqué Vidal a punto de ser juzgado por extorsionador con el juez Pascual Estevill, o se trataba de un “regalo”, con alguna previsible irregularidad fiscal, pues si las continuas invitaciones a cacerías, cruceros, hoteles y restaurantes no cotizan a Hacienda, si las ventas a precios especiales. Insisto en el tema porque el 2005 no ha prescrito.

Ver las detalladas denuncias NO ADMITIDAS Y MENOS INVESTIGADAS en www.lagrancorrupcion.com, índice HOME, LIBRO, BARCELONA, 30 AÑOS DE CORRUPCION, 4ª PARTE, cap. 20, pag. 299 y sig.

Rafael del Barco Carreras dijo...

11-05-09 JUICIO EN BARCELONA POR EXTORSIÓN Y DENUNCIAS FALSAS.

ACUSADOS RAFAEL JIMÉNEZ DE PARGA, ALFREDO SÁENZ ABAD, Y OTROS.



Rafael del Barco Carreras



Testigo, Luis Pascual Estevill. Una ingenuidad esperar que confesara de nuevo su “modus operandi”, su perversión y amoralidad. Confesó en el sumario y juicio del 2004. Supongo para rebajar la petición fiscal (un regalo 9 años) librar a su hijo (condenado sin entrar en prisión por cobrar en los pasillos del juzgado o retirando 600 millones de una cuenta en Suiza ya embargada) a su mujer, y salvando de paso a algún fiscal y colaborador. ¡Pidió hasta perdón por el daño causado a la Sociedad y víctimas! Y para remate a tanta concesión, a menos de un par de años de prisión, el Tercer Grado recién revocado por el TSJC por la gravedad de los delitos y falta de arrepentimiento.

Ahora no se acordaba ni de actas firmadas con falsedades y cobrando 50 millones, ni de nada. Si había confesado y firmado, fue un error, y rectificaba. Acentuó lo de que actuaba por su SOBERANÍA, y en conciencia repetiría lo actuado. Al igual en el juicio ante el Supremo donde le inhabilitaron y expulsaron de la Carrera Judicial. Entonces a falta de pruebas alegó que actuaba por ÍNTIMA CONVICCIÓN. En el juicio y condena por Delito Fiscal no se sabe alegara “íntima convicción” y “soberanía”, el dinero le llovía de los “amigos y negocios”. Y 25 millones ingresados en su cuenta suiza por el abogado de una de sus tantas víctimas lo fuera para “acusarle”.

Visto y no visto. Un buen capote a su “socio” Rafael Jiménez de Parga, acusado como el abogado Juan Piqué Vidal por sus confesiones además de evidentes pruebas. La expectación triplicaba a los escasos oyentes en las cuatro sesiones anteriores, pero ni el fiscal pudo acentuar la ausencia de un colega en la fatídica reunión del 10-09-94, respondiendo que siempre comunicaba sus resoluciones a la fiscalía y las partes, ni los abogados acusadores y defensores preguntarían ante la negativa por “falta de memoria”. Genio y figura, con la evidencia del paso de los años, era el Pascual que recordaba de “mi defensa”, prepotente y retorcido. Causa en la que por cierto pasé más tiempo en prisión por “encubrir” a Antonio de la Rosa que él por falsificar, prevaricar, extorsionar y chantajear a docenas de víctimas.

El juicio siguió con las declaraciones de dos testigos. Dos empleados del Banesto, un abogado de la asesoría jurídica, Martínez, a favor de los acusados, y otro, Emilio Núñez, despedido según él por este asunto, acusando.

Un testigo que rehizo mi interés, Félix Martínez Zapata, periodista y autor del libro tan recurrido en mis escritos, ESTEVILL Y EL CLAN DE LOS MENTIROSOS. Acusó a Calama, director regional del Banesto, de haberle dicho que el Grupo Olabarría pagaría porque la querella la llevaba el juez Pascual. Se acentúa en el libro lo del Grupo Olabarría, y hace a Modesto González Mestre, presidente del Harry Walker, empleado del Grupo. Por fin se cita en el juicio la procedencia de los créditos, el Banco Garriga Nogués de Javier de la Rosa, año 1984. Leyeron parte de las páginas 353, 354 y 362, aprovechando uno de los defensores para desacreditar al testigo recordando una condena por el “honor”. Y de nuevo el “algo harían” refiriéndose a los denunciantes. Ese “algo harían” justificando las fechorías del juez y abogados, que por lo visto tenían derecho a enriquecerse estrujando a “delincuentes”, y en este caso ni lo eran pues se sobreseyó la denuncia.

En el descanso saludé a Félix Martínez, me recordaba, aprovechando para insistirle que los periodistas me debían haberse inventado mi vida. Ver en www.lagrancorrupcion.blogspot.com