Haciendo alarde

Sucintamente: en un par de pueblos guipuzcoanos (quizá haya más, mas dos son los conocidos por todos) se festeja anualmente la liberación del yugo francés durante la guerra de los 30 años. La fiesta consiste en que desfilen y disparen sus armas las "compañías" de los luchadores y se denomina "ALARDE". La mujer queda relegada a dos papeles. 1º y más importante el de espectadora, importante pues para ello desfilan los lugareños y 2º la de cantinera, puesto soñado por toda las mozas del pueblo. Como, por exigencias históricas y tradicionales la presencia de féminas en las "compañías" está vetada (antiguamente algunas desfilaban vestidas de varón y sin hacer "alarde" de su condición) terminó por surgir la polémica y metieron baza las instituciones públicas y los juzgados. A día de hoy la situación es que hay dos desfiles, el denominado tradicional, de carácter privado y el público (creo que organizado desde el ayuntamiento) abierta la pertenencia a la soldadesca a personas de todo género.
¿Cómo reacciona la gente a esta situación? Pues al principio a palos, literalmente, porque los vascos no discutimos si podemos pegarnos para solucionar un problema. Actualmente, la gente del pueblo da la espalda al alarde mixto o como este año, abren paraguas negros a su paso, para ni ver, ni que se les vea. En el alarde tradicional desfilan 20 compañías con alrededor de 5000 varones. En el mixto, 1 compañía (la ya famosa "jaizkibel") y unas 200 personas. Como se puede observar, el pueblo, en bloque, pasa del mixto y aboga por la tradición y lo natural. ¿A quién le gustaría ver una pasión viviente con una mujer en el papel de Pilatos o de San Pedro?
Conseguida ya la igualdad de derechos ¿qué opinión del tema tiene nuestro ararteko (defensor del pueblo)?
El Ararteko ha confiado en que "algún día el Alarde pueda ser mixto", y ha destacado que para que ello sea posible "será necesario que se activen los mecanismos sociales que facilitan crear un escenario donde esto sea posible".
1º Ya puede, hay uno mixto, lo que él quiere es que no exista uno sin mujeres soldados. 2º La libertad de desfilar es real y quien quiere lo hace, pero es que a la gente no le apetece NADA ni participar ni que sus amigos lo hagan, por eso ni miran el desfile mixto. La sociedad libremente decide todos los años que pasa de ingenierías sociales. Defensor del pueblo, deje de ser el perejil de todas las salsas y llévese sus opiniones absurdas, sesgadas y nada sorprendentes al día del orgullo gay madrileño donde a los israelíes se les vetó. Y esto lo digo por el reconocido pérfil homosexual que gusta a nuestro ararteko mostrar.
Confía sólo en la Justicia divina
Un taxista pasa tres meses en la cárcel por una denuncia falsa de violación.
Él siempre se declaró inocente, pero evitar el escándalo social que supondría que un taxista violador de jovencitas condujera en libertad bien merece encarcelar a un hombre ‘presuntamente culpable’. Así lo consideró, al menos, la juez que suplía a la oficial del Juzgado número 5 de Arganda del Rey tras escuchar las declaraciones de una joven que, cuando su novio le descubrió el sujetador desabrochado, prefirió acusar a un taxista de violación a confesarle una infidelidad. Por el contrario, lo único que hizo Emilio, el taxista acusado, fue llevarla hasta la puerta de la casa de su novio, en Rivas Vaciamadrid. La denunciante, que responde a las iniciales A. I. G. S. y cumplirá 30 años el próximo 3 de mayo, se lo inventó todo.
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Resulta cansino repetirlo
Mujeres que me sofocan

La Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres, que inicia ahora la que será su cuarta campaña «Por la erradicación del lenguaje sexista», demandó el 28 de Enero públicamente que en el uso del castellano no se sigan los patrones del latín, lengua muerta de la que deriva el idioma de los españoles, ya que la considera machista en muchos de su términos.
Para ellas, «el lenguaje está construido desde un sistema social patriarcal y, por tanto, injusto y desequilibrado«, de modo que no es valido «recurrir a que es correcto gramaticalmente, o que no lo es», apoyándose para ello en «los patrones que marcan lenguas clásicas como el latín». Según la jóvena Lourdes Pastor, el latín se forjó en una «época en la que las mujeres éramos tratadas como esclavas y eran los hombres los que decidían y concentraban todo el poder», de manera que, para muchos términos, el latín «nos supone un lastre, ya que validamos nuestra sociedad mirando siempre a un pasado en el que no se ha tenido en cuenta a más de la mitad de la humanidad, que somos las mujeres".
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