Justifiquemos nuestra presencia en Afganistán

Leo con asco e impaciencia una noticia escalofriante:
Un trabajador social de Afganistán, Said Musa, convertido al cristianismo, ha sido condenado a la horca por negarse a volver a la fe de Mahoma.
Musa, de 45 años, está desde hace ocho meses en una prisión de Kabul, donde ha sido objeto de abusos sexuales y torturas. El “apóstata,” que perdió una pierna en 1990 al pisar una mina anti persona, trabajaba como fisioterapeuta para la Cruz Roja en un centro donde se da asistencia sanitaria a personas amputadas.
Hace unos días, un juez le manifestó que si no regresaba al islam sería ahorcado inmediatamente, a lo que Musa respondió que no estaba dispuesto a abandonar el cristianismo, aunque le costara la vida.
Si no es para evitar casos como estos ¿para qué liberar Afganistán? Sólo nos importan los Budas de Bamiyan?
Un catedrático tan osado como ignorante
Etiquetas: ecología, economía, liberalismo
Antonio Ruiz de Elvira catedrático de Física responde a los lectores de elmundo.es sobre el problema de la contaminación en Madrid:
7. ¿Qué le parece la actitud de la concejal de Medio Ambiente de Madrid, Ana Botella, ante el problema de la contaminación, cuando dice que "lo que asfixia a los madrileños es el paro"?
La de alguien que habla sin saber lo que dice: Arreglar el problema de la contaminacion en Madrid crearia automaticamente miles de puestos de trabajo, pues habría que cambiar las calefacciones, los aislamientos la estructura de las casas, y cambiar los sistemas de circulacion, los modelos de coches. Cualquier cambio genera puestos de trabajo. La frase de la Sra. Botella no se entiende, salvo si la pronuncia una ignorante.
Frente a esta sandez repliquemos con la falacia de la ventana rota de Bastiat, economista vasco excepcional muerto en 1850 (de manera que bien podría el catedrático darse por enterado) que viene a ser como sigue:
Un chico algo travieso, tira un ladrillo contra la ventana de la panadería de su barrio y la destroza. El panadero sale furioso a la calle, pero el chico ya se ha ido.
Rápidamente comienza a reunirse un grupo de curiosos que observan los restos de la vidriera sobre los panes y las facturas del local. Algunos de los curiosos comienzan a filosofar acerca del hecho y expresan que, después de todo, esta desgracia puede tener su lado bueno: significará una ganancia para algún vidriero. ¿Cuánto cuesta un nuevo vidrio? ¿100 euros? No es una suma tan importante. Además, si los vidrios nunca se rompiesen ¿Qué pasaría con los negocios de vidriería?
El razonamiento continúa. El vidriero tendrá 100€ más para gastar en otras cosas y esto a su vez hará que otros gasten esos 100€ y así hasta el infinito. La "ventana rota", va a ir generando dinero y empleos en forma de espiral y la muchedumbre concluirá, entonces, que el chico travieso lejos de ser una amenaza pública, se ha convertido en un benefactor social!
Hasta aquí la historia, pero veamos el caso desde otra perspectiva.
La multitud estaba en lo cierto al menos en algo: la ventana rota implicará más ganancia para algún vidriero, quien seguramente, se pondrá muy feliz gracias a este pequeño acto de vandalismo. Pero ¿Qué sucede con el panadero?
El panadero tendrá 100€ menos para gastar, por ejemplo, en comprarse un traje nuevo.
Debido a que tuvo que reponer su vidriera, se quedará sin su traje nuevo (o cualquier otra cosa que hubiese deseado adquirir). En lugar de tener una ventana y 100€, ahora sólo tiene la ventana. Más bien, como él pensaba ir a comprarse el traje esa tarde, en lugar de tener ambas cosas, la ventana y el traje, deberá contentarse con tener solamente la ventana.
Si pensamos en el panadero como miembro de la comunidad, ésta ha perdido la posibilidad de tener un nuevo traje que de otra forma hubiese existido, es decir que en este sentido: se ha empobrecido (carece de algo que necesitaba). La ganancia que obtiene el vidriero, no es otra cosa que la pérdida que tiene ahora el sastre. Ningún nuevo "empleo" ha sido creado.
La multitud solamente estaba pensando en 2 partes de la transacción: el panadero y el vidriero. Se olvidaron de la 3ª parte potencial involucrada en ella: el sastre. Ese olvido se debe precisamente a que el sastre nunca entró en escena.
La gente verá la nueva ventana colocada al día siguiente. Lo que nunca verán es el traje nuevo, simplemente porque nunca será confeccionado. Ven solamente lo que es inmediatamente visible a sus ojos. Al final, mirando el conjunto de la industria, se ha perdido el valor de un cristal, llegando Bastiat a la conclusión de que "la sociedad pierde el valor de los objetos inútilmente destruidos" y que "la destrucción no es beneficio". A nuestro obtuso catedrático se le escapa el concepto de "costes de oportunidad".
Salvad el rito
Nueva entrada en católicos-on-line referente, esta vez, al rito extraordinario.
En 1971, el Primado de Inglaterra, Mons. John C. Heenan, que también la avalaba, entregaba en persona una carta a su Santidad Pablo VI. Dicha carta estaba firmada por una serie de escritores y pensadores británicos de mucha enjundia y fama a la que se habían adherido otros "intelectuales" del resto del mundo. Se dice que una vez terminada la carta y cuando leía el Pontífice la lista de firmantes llegó al nombre de Agatha Christie,que no era católica, y que dicho nombre casi por sí mismo, arrancó del Papa un indulto, una afirmativa respuesta a la petición escrita. Es evidente que sin una convicción interna del Papa de la bondad de la medida y las dudas que tuviera respecto a la fuerza y dureza con la que se impuso el nuevo rito peso en la decisión, pero el Paráclito se valió de una admiración particular para forzar una acertada resolución.
Se llamaba Marcela de Jesús
Etiquetas: aborto, liberalismo
En una ocasión leí a Savater explicar la imposibilidad de un debate con los batasunos. Explicaba que si debía comenzar a debatir por qué no se debe matar a otra persona, lo encontraba todo innecesario (por inútil) y sobre todo cansino. Anoche leyendo e intentando debatir con un estimable bloguero, terminé dándome cuenta que el debate era imposible. Se hablaba sobre los derechos de un embrión. Justificaba él la doctrina que sostiene la ausencia de derechos de un embrión humano. En el debate llegó un momento en el que al citar yo el caso de los niños anancefálicos (nacen sin cerebro o con una mínima expresión de él) sostuvo Luis que carecen de derechos, que no son humanos al faltarles lo que les dota de humanidad (pues niega la existencia de eso que denominamos ALMA). Que alguien de quien tengo una gran opinión sostenga convencido algo así y (por su trayectoria) considerándolo una persona honesta, inteligente y lejos de cualquier ideal eugenésico, me revolvió por dentro y me dejó tocado. He pensado mucho en el tema durante el día. No tanto sobre qué argumentar, sino en cómo es posible que se de un caso así, cómo hay quien pueda estar ciego a la humanidad de alguien.
En internet he encontrado algo que casi había olvidado, el caso de una niña anáncefálica brasileña, una niña que no murió en el parto o a las pocas horas como habían pronosticado los médicos (como tantas veces más preocupados por cercenar una vida como esa que por ayudar a salir adelante, hasta donde lleguen, dos vidas humanas), no, una niña que vivió un año, ocho meses y doce días y que pese a las inmensas dificultades respiraba, comía y al no notar el contacto materno lloraba. ¿Era ese bebé consciente de sí mismo? Pues ni lo sería ni estaría capacitado para ello, pero era sin duda un ser humano y negarle dicha condición me entristece profundamente. No es tan sólo una cuestión de empatía (no hacia los padres, sino hacia dicha criatura) es una cuestión de principios; si no todo lo nacido de mujer es un ser humano, lógicamente podrá alguien negar la humanidad de gente basándose en otros conceptos de tan dudosa valía y se instalará la pureza racial.
Anulado el jucio a Otegi
Mala noticia que se anule el juicio, pero bien anulado. ¿Quien puede creerse que el juez es imparcial si a la pregunta de si el acusado condena la violencia de ETA y el acusado se niegue (es su derecho) a no contestar la jueza suelte un exabrupto (¿cómo definirlo sino? ¿desahogo?) "ya sabía yo que no me iba a contestar a esta pregunta" Una impertinencia fuera de lugar que deja en evidencia su parcialidad.
Dice el Tribunal Supremo "El Juez ha de ser, y ha de parecer, como alguien que no tenga respecto a la cuestión concreta sobre la que ha de resolver y en cuanto a las personas interesadas en ella, ninguna idea preconcebida ni ninguna relación que pueda enturbiar su imparcialidad".
Gracia señoría por dar, quizá y espero que en nuevo juicio le caiga como mínimo la misma pena, un balón de oxigeno al antiguo terrorista y hoy ¡gran demócrata! Arnaldo Otegi.
Unos tontos que nos consideran sus iguales
El nuevo reglamento permite implantar un servicio público de ceremonias civiles de bienvenida a la comunidad de los recién nacidos empadronados en Sabadell.
Mi opinión al respecto es de sobra conocida. Una fantochada (como mínimo). Pero me molesta especialmente que los ediles me consideren tan tonto como ellos como para tragarme su argumentario:
Se trata de “reafirmar el compromiso del municipio para avanzar hacia una sociedad más libre, justa y democrática en la cual los derechos de la infancia gocen de una protección preferente” 1º ¿como se logra esto con "bautizos civiles"? y 2º Dicen esto lo desalmados que tajeron el aborto libre a España y hacen lo imposible por ampliarlo hasta cotas herodianas?
Alumbrar al mundo
Nueva entrada en católicos-on-line en el que relaciono el evangelio del día con la novela "soy leyenda".
Hoy, las cosas para los cristianos sin ser tan dramáticas, no son buenas. En la gran mayoría de los países, un cristiano soporta del resto reacciones que van desde la humillación o burla hasta la persecución física con resultado de cárcel o de muerte. ¿Cómo debemos responder? Hoy lo leemos en el evangelio, debemos ser la luz del mundo,"Alumbre así vuestra luz a los hombres" (Mateo 5,16). Nuestros enemigos (nuestros pues por nuestro bautismo somos hijos de Dios, su auténtico y odiado enemigo) no soportan ni crucifijos, ni espejos que les muestren su auténtica naturaleza, ni la Luz, la Verdad que con Cristo bajo a la Tierra. Pero es nuestro deber estudiarlos y mostrarles su error. No hay razón para ocultarse o avergonzarse. No somos nosotros los vampiros.
Dos cosas sobre Egipto
Etiquetas: Egipto, socialismo
1º El análisis de un intelectual inteligente pero un tanto optimista, me temo:
Esta historia del mundo árabe, reducida a lo básico, conviene tenerla en mente para entender los levantamientos de Túnez o de El Cairo. La alianza contra natura entre las democracias occidentales y los déspotas árabes frente al supuesto peligro islamista es una invención conjunta de esos déspotas y de nuestros demócratas. Nicolas Sarkozy, que retoma para sí la tesis sin palabras refinadas de Jacques Chirac, declaraba muy recientemente que había que «elegir entre Ben Ali y los barbudos». Pero entre los manifestantes de Túnez o de El Cairo distinguimos pocos barbudos: consideraremos que los «Hijos de Rifa» (una expresión utilizada con frecuencia por los demócratas egipcios para reconciliarse con su propia historia) son mayoritarios, en cualquier caso entre la clase culta, que es la que dirige la revuelta. Por tanto, Rifa tenía razón: los árabes son perfectamente capaces de adoptar una Constitución sin que esta sea ni islamista, ni tiránica. Añadamos a beneficio de aquellos a los que atraigan las comparaciones que la revolución iraní de 1979 fue dirigida por una clericatura chií, una tecnocracia religiosa propia del Irán feudal y totalmente desconocida en las sociedades suníes del Magreb. A los Hijos de Rifa, por tanto, les falta constituirse en un partido o movimiento social, algo que, lo reconocemos, no ha sido, hasta ahora, su punto fuerte.
2º Los socialistas siempre tan honestos y llenos de principios (vía Alemania: Economía, Sociedad y Derecho)
La Internacional socialista expulsa al partido de Mubarak de la organización